La Diabetes Mellitus constituye uno de los principales problemas sanitarios del siglo XXI de los países desarrollados, llegando incluso a convertirse en una futura pandemia, siendo ésto debido en gran medida al estilo de vida cada vez más sedentario, a la población en general y de los niños en particular, y a la alimentación, donde abunda la llamada “comida basura” y muy lejos de la teóricamente ideal “dieta mediterránea”.
El ejercicio físico ha demostrado ser una de las medidas más efectivas para mejorar la salud y la calidad de vida de las personas. Este hecho también es aplicable para aquellas personas que tienen diabetes.

Se ha visto que en personas con diabetes la práctica de ejercicio es beneficiosa, ya que reduce el riesgo de cardiopatías, fortalece huesos y músculos, aumenta los niveles de energía y contribuye a que la insulina desempeñe mejor su función.

¿Qué es la diabetes?

La diabetes es una enfermedad metabólica crónica que se produce por alteraciones metabólicas de múltiples etiologías caracterizadas por
hiperglucemia crónica y trastornos en el metabolismo de los hidratos de carbono (HC), de las grasas y de las proteínas.
Estas alteraciones son el debidas a los defectos en la secreción de insulina, en la acción misma de la hormona o en ambas.
En la DM los valores sanguíneos de glucosa se encuentran anormalmente alterados, ya sea por un aumento de la concentración de glucosa en sangre debido a que el páncreas no produce, o el organismo no utiliza la insulina de forma adecuada.
El aumento de glucosa en sangre se llama “hiperglucemia” y puede ocurrir por 2 motivos principales:

1. Porque el páncreas no fabrica insulina (insulinopenia). Es lo que ocurre en la Diabetes Mellitus tipo 1 y Diabetes Mellitus tipo 2 en fases avanzadas.
2. Porque la insulina no funciona correctamente, incluso aunque en la sangre haya mucha cantidad (resistencia a la insulina). Es lo que ocurre en la Diabetes Mellitus tipo 2.

Las concentraciones de glucosa en sangre varían durante el día: sufren un incremento después de cada comida, volviendo a los valores normales después de 2 horas aproximadamente. Estos valores se sitúan entre 70 y 110 mg/dL de sangre por la mañana, tras una noche de ayuno, resultando menores de 120 a 140 mg/ dL al cabo de 2 horas tras la ingestión de alimentos o líquidos que contengan sacarosa.
La insulina es una hormona producida por el páncreas , y es la responsable junto con la adrenalina, glucagón y glucocorticoides de mantener los niveles óptimos de glucemia en la sangre (es necesaria para que la glucosa entre en las células), siendo utilizada por el organismo como productor de energía y para su almacenamiento.

TIPOS DE DIABETES

Van a existir diferentes tipos de diabetes, siendo la mas frecuente la diabetes tipo 1 y diabetes tipo 2.

1. Diabetes Tipo 1 (también llamada juvenil o insulino- dependiente)

El cuerpo deja de producir completamente insulina, una hormona que le permite al organismo utilizar la glucosa proveniente de comidas para producir energía. Esta forma o tipo de diabetes generalmente se desarrolla en niños o adultos jóvenes, pero puede ocurrir a cualquier edad.

2. Diabetes tipo 2 (también llamada de inicio tardío o no-insulino dependiente)

Resulta cuando el organismo no produce suficiente insulina y/o es incapaz de utilizar la insulina adecuadamente (resistencia a la insulina). Esta forma de diabetes generalmente ocurre en pacientes mayores de 40 años, con sobrepeso y que tienen historia familiar de diabetes. Recientemente se ha visto un aumento en personas más jóvenes, particularmente adolescentes.
Una característica típica de la diabetes mellitus tipo 2 es que se asocia frecuentemente a otros factores de riesgo cardiovascular como la hipertensión arterial, la hipercolesterolemia, el sedentarismo o el tabaquismo.

3. Diabetes Gestacional

Es un tipo de diabetes que aparece en el 2º o 3er trimestre del embarazo en mujeres sin diabetes previa. Se debe a múltiples factores como la obesidad o la genética. El desencadenante es el propio embarazo, ya que las hormonas fetales provocan el aumento de glucosa en sangre.

Cuando el embarazo termina, la diabetes desaparece, pero se debe tener en cuenta que las mujeres sufren diabetes gestacional tienen más riesgo de presentar Diabetes Mellitus tipo 2 en el futuro.

Además nos podemos encontrar con otros tipos de diabetes, siendo menos características y frecuentes su aparición y son debidas a diferentes causas, como:

4. Diabetes tipo MODY

Es un grupo de tipos de diabetes que son hereditarias y que tienen un origen común: un mutación genética que altera el funcionamiento de las células beta del páncreas.

5. Diabetes secundaria a fármacos

Causadas por fármacos que aumentan la glucosa como los glucocorticoides.

6. Diabetes relacionada con otras enfermedades

Como la asociada a fibrosis quística o a trasplantes de órganos (“NODAT”, en ingles “New-Onset-Diabetes-After-Transplantation” / Diabetes de nuevo inicio tras transplante).

7. Diabetes Lada

Combina factores genéticos y metabolicos.

SIGNOS DE ALARMA Y SINTOMATOLOGIA DE LA DIABETES

Los síntomas de la diabetes incluyen:
• aumento de la sed y de las ganas de orinar
• aumento del apetito
• fatiga
• visión borrosa
• entumecimiento u hormigueo en las manos o los pies
• úlceras que no cicatrizan
• pérdida de peso sin razón aparente

Los síntomas de la diabetes tipo 1 pueden aparecer rápidamente, en cuestión de semanas.

En cambio, los síntomas de la diabetes tipo 2 suelen progresar muy despacio, a lo largo de varios años, y pueden ser tan leves que a veces ni siquiera se notan.

Muchas personas con diabetes tipo 2 no tienen síntomas. Algunas solo se enteran de que tienen la enfermedad cuando surgen problemas de salud relacionados con la diabetes, como visión borrosa o problemas del corazón.

TRATAMIENTO DE LA DIABETES

El tratamiento para diabetes se basa en 4 pilares:
1. Plan de alimentación saludable
2. Actividad física
3. Tratamiento farmacológico: medicación vía oral o inyecciones de insulina, dependiendo de los factores de riesgo asociados.
4. Educación diabetológica: Incorporar conocimientos acerca de la enfermedad y las estrategias para los cuidados cotidianos es un componente esencial del tratamiento de la diabetes y otras
enfermedades crónicas.

La dieta es, junto con el ejercicio físico y la insulina, uno de los pilares básicos para el tratamiento y control de la DM1.

Si se padece esta enfermedad, merece la pena adaptar nuestros hábitos alimentarios ya que una dieta equilibrada y ajustada a las características individuales de cada paciente disminuye las complicaciones y aumenta la calidad de vida. De hecho, sin una dieta adecuada, el control metabólico es imposible.

De igual modo, la dieta constituye un elemento clave en la prevención de la DM2, siendo indispensable en su tratamiento y en la prevención y el control de sus posibles complicaciones. En muchos casos, la dieta representa el principal elemento terapéutico para el control metabólico de los pacientes con cifras anómalas de glucemia.

HABITOS PARA PREVENIR LA DIABETES

1. Modificar los hábitos de vida personales

– Mantener el peso normal o perder más de un 5% si existe sobrepeso.
– Realizar un consumo de grasa inferior al 30% de las calorías diarias.
– Realizar un consumo de grasa animal (saturada) inferior al 10% de calorías diarias.
– Incluir más de 15 gramos de fibra natural por cada mil calorías ingeridas al día.
– Practicar actividad física regular durante más de 30 minutos al día, al menos 5 días a la semana.

2. Es importante realizar el autochequeo personal y un chequeo preventivo al menos una vez al año.

3. Se debe evitar el sedentarismo, el sobrepeso y la obesidad, los verdaderos factores de riesgo de DT 2.

4. Conviene incluir en nuestra vida la saludable «dieta mediterránea».

5. No olvidar hacer un hueco en la agenda para incluir la práctica de una actividad física saludable y regular.

6. Evitar la soledad, que hoy constituye un verdadero factor de riesgo para nuestra salud.

7. Huir de las «dietas milagro» y de la automedicación en todos los sentidos, y especialmente de los productos milagrosos que nos ofrecen para perder peso sin esfuerzo.

8. Entonar un «no» rotundo al consumo de tabaco y evitar el abuso en el consumo de alcohol.

9. No se fíe de todo lo que encuentre en los medios de comunicación.

10. Confíe en los profesionales sanitarios que siempre estarán a su lado.

BIBLIOGRAFIA

1. Recomendaciones dietéticas en patologías crónicas. Mª Pilar Zaragoza Fernández  Mª José Bermúdez Soto-2017:21-3. Colegio Oficial de Farmacéuticos de la Región de Murcia
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3. American Diabetes Association. Standards of Medical Care in Diabetes-2017 Abridged for Primary Care Providers. Clinical Diabetes.2017;35(1):5-26
4. Portalfarma. Consejo General de Colegios Oficiales de Farmacéuticos [Internet]. Madrid: CGCOF [citado 26 junio 2017] BotPlus 2.0. Disponible
en: https://botplusweb.portalfarma.com/botplus.aspx
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7. «La diabetes se puede prevenir». Jesús Sánchez Martos, Carmen Gamella Pizarro, Rafael Gabriel Sánchez, Tania Acosta Vergara.

8. https://diabetes-salud.org/diabetes-tipo-2-en-el-adulto-sintomas/