¿Probióticos y prebióticos?

A todos nos suena eso “probiótico” y «prebiótico» ¿verdad? Pero…¿realmente sabemos qué son? Empecemos por el principio. De forma natural, todo nuestro cuerpo (piel, mucosas, etc.) está cubierto por un montón de microorganismos (bichitos muy muy pequeños) que son inofensivos. De hecho, la relación que tenemos con nuestros microorganismos es beneficiosa para las dos partes (simbiosis) siempre que exista un equilibrio. A estos bichitos se les llama microbiota.

Pongamos un ejemplo muy claro para que veamos hasta qué punto es importante: la microbiota intestinal o también llamada flora intestinal nos ayuda día a día a digerir los alimentos que tomamos. Sin ella, no seríamos capaces de digerir ciertos alimentos, ¡la necesitamos! Y, al mismo tiempo la flora nos necesita.

A pesar de todo esto, hay ocasiones en las cuales la microbiota se ve alterada. Por ejemplo cuando nos bajan las defensas, cuando cogemos un virus estomacal o cuando tomamos antibióticos. En estos casos, el equilibrio del que hablábamos antes se desestabiliza.

¿Qué pasa exactamente cuando perdemos el equilibrio?

Como hemos dicho al principio, toda la superficie de nuestro cuerpo está siempre cubierta por microorganismos. Imaginemos que hemos pillado un virus intestinal y nos pasamos el día en el baño. En este caso perdemos una importante cantidad de flora intestinal. El “hueco” en nuestro intestino que queda sin microbiota, ha de ser “tapado” por otros microorganismos. Así, habrá bastante más cantidad de un tipo de microorganismo que de otro, pudiendo dar lugar a una “parasitosis”.

Otro ejemplo muy claro y, además, uno de los que más nos afectan: cuando tomamos un antibiótico. El antibiótico mata bacterias, pero no diferencia entre “bacterias malas” (la que nos está causando la infección) y “bacterias buenas” (nuestra microbiota). Va a matar a las bacterias que nos están causando la infección, si. Pero también afectará a nuestra microbiota, va a romper nuestro equilibrio.

Probióticos y Prebióticos

Debido a esto, es muy importante que tomemos probióticos y prebióticos cuando nos encontramos en una situación de riesgo de pérdida del equilibrio de la flora intestinal. A continuación los definimos para ver clara la diferencia entre ambos:

  • Probiótico: microorganismos vivos que, al ser administrados en cantidades adecuadas, confieren un beneficio a la salud de la persona.
  • Prebiótico: ingrediente fermentado selectivamente que da lugar a cambios específicos en la composición y/o actividad de la microbiota intestinal, conteniendo así beneficios para la salud de la persona que los toma.

La clave de los prebióticos es que nosotros no los podemos digerir, pero beneficia nuestra salud gracias a su influencia sobre nuestra microbiota autóctona.

Para terminar, resumimos todo lo que hemos dicho antes: cuando se altera la flora, se pierde el equilibrio y esa pérdida de equilibrio puede hacer que un microorganismo que en cierta cantidad nos beneficia, pase a ser perjudicial para nuestra salud. Por ello, es muy importante la toma de prebióticos y probióticos, para prevenir o paliar ese desequilibrio.

Como siempre, ante cualquier duda que os pueda surgir ¡estaremos encantadas de ayudarte a resolverla!